Resulta que existe otro proyecto llamado Openverse, que es un buscador de imágenes y audios de uso libre. Openverse no guarda las fotos directamente en su propio sistema, sino que funciona más como un buscador: recopila información de fotos que están disponibles en distintas fuentes por todo internet, y las hace fáciles de encontrar en un solo lugar.
Y aquí está la parte que me pareció interesante: el WordPress Photo Directory es una de esas fuentes. Es decir, en cuanto una de mis fotos es aprobada, automáticamente queda disponible también en Openverse, sin que yo tenga que hacer nada extra.
Además de Openverse, también entré directamente a wordpress.org/photos/, que es la página principal del directorio. Ahí pude ver la enorme cantidad de fotos que hay, no solo las mías, sino las de todos los que contribuyen. Ese sitio también tiene su propio buscador, así que además de encontrar mis fotos, pude explorar el trabajo de otras personas: paisajes, comida, objetos, momentos cotidianos, muy similar a lo que yo misma he estado aportando. Verlo así, como una colección enorme y compartida entre muchas personas, me hizo sentir que mi pequeño aporte realmente forma parte de algo más grande.
Es curioso pensar que una foto que tomé en un momento, podría terminar siendo usada por alguien más, en otra parte del mundo, en un blog, una presentación o un sitio web, sin que yo llegue a saberlo nunca. Eso le da un sentido distinto a este proyecto: ya no se trata solo de «tener fotos aprobadas», sino de estar aportando, aunque sea en una pequeña parte, a un recurso mucho más grande y abierto para que otros lo aprovechen.
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